Imagino yo que aunque a las ovejas no se les dió tanta importancia, ellas estaban allí cerca quizas para beber del estanque cuando se encontraban cansadas.
Cada ser humano quizás busque un betesda en su vida, a donde ir, donde beber agua, a donde refugiarse.
Cada hombre que quería entrar en el pozo de Betesda, anhelaba dejar en el su enfermedad, como anhelamos dejar nuestro stress también nosotros, aquello que nos agobia, aquello que nos impide seguir...
Despues de este relato más adelante Juan 5: 5-8, Aparece un hombre deslumbrante, con un rostro apacible y mirada compasiva y a aquel que no pudo entrar en el pozo simplemente le dice dos palabras levantate y anda....
Espero hacer de este pequeño rincón mi Betesda, esperando que algún día me visite el hombre deslumbrante...
Sean bienvenidos y de corazón espero les agrade!!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario